Ir a Cementerio municipal de la villa de Grado
En los alrededores de la villa de Grado (capital del concejo o municipio asturiano del mismo nombre) se encuentra el cementerio municipal, inaugurado a principios del siglo XX y proyectado por el arquitecto Juan Miguel de la Guardia. Se accede a él a través de una portada monumental (a base de huecos arqueados cerrados con verja de hierro) acostada, en los extremos, por dos estancias cuadradas; de esta portada arranca el muro perimetral de mampostería y ladrillo que delimita el terreno del cementerio y al que se adosan los nichos modernos.
Una calle principal, flanqueada por los característicos cipreses, actúa a modo de espina dorsal dividiendo el espacio en dos partes y recibiendo las calles secundarias.
La zona baja acoge las sepulturas y la alta los panteones. De entre las primeras destacan las realizadas por Amado Martínez a principios del siglo XX, firmadas todas ellas por su autor. Suelen ser sepulturas dobles, con el osario en el centro, que se adornan con magníficas esculturas de estética modernista, entre las que señalamos una figura femenina apoyada sobre una cruz. Los panteones presentan una estética más variada, prefiriendo los de gusto clásico y goticista. Dentro del primer grupo resaltamos el de Urbano González-Trinidad Estrada, y el de la familia de Elvira S. Valdés; tiene dos cuerpos, la capilla funeraria propiamente dicha y un pórtico anterior en el que se apilan todos los revivalismos góticos: arcos apuntados, gabletes, pináculos y cardinas; este espacio sirve de cobijo, a su vez, a la estatua funeraria que guarda la sepultura: un ángel de pie apoyado sobre una cruz.
Sin duda alguna, el que destaca entre todas las capillas funerarias reseñadas es el panteón de Concha Heres, realizado por Amado Martínez a principios del siglo XX siguiendo el diseño elaborado por los arquitectos madrileños Anselmo Arenillas y Luis Vegas. En él descansan los restos de Concepción (Concha) Heres, hacendada local natural de Belmonte (Asturias), y su primer marido, Manuel Valle, acaudalado emigrante a Cuba fallecido en París.
Cuando las obras del cementerio estaban a punto de finalizar, hacia 1905, quedando el Ayuntamiento sin dinero, Concha Heres y su marido mandan una carta al Cabildo exponiendo las dificultades que el Ayuntamiento tenía para construir la capilla, ofreciéndose a suplir esa dificultad con una serie de condiciones. Quieren que se edifique la capilla conforme a los planos del arquitecto Juan Miguel de la Guardia a costa de su familia; a cambio de ello piden en perpetuidad para sí y sus herederos, la cripta, las dos capillas laterales, el altar mayor y la sacristía, permitiendo el uso público de la capilla para el culto pero no como depósito de cadáveres. El Ayuntamiento debía comprometerse al mantenimiento de ella, mientras esta familia lo haría de la cripta y las capillas laterales. No se llegó a un acuerdo por parte del Ayuntamiento y el cementerio se abrió sin capilla.
Años más tarde, doña Concha pidió licencia municipal para construirse su panteón, solicitud que se autorizó en 1923.
Construido totalmente en piedra caliza, tiene dos pisos: una cripta funeraria y la capilla superior. A la cripta se entra por una puerta adintelada abierta en el basamento; interiormente consta de un pasillo de entrada que llega a la sala principal; está totalmente abovedada y en ella descansan familiares de la propietaria. Al piso superior se llega por doble escalinata exterior, delimitada por gruesas cadenas que, a su vez, bordean el panteón. La capilla tiene planta octogonal cubierta con cúpula y pórtico in antis, con columnas sobre plintos que sostienen entablamento y frontón triangular. Bajo el pórtico se sitúa la puerta, coronada por el escudo familiar. Interiormente recibe la luz mediante tres grandes ventanas y cuatro óculos con vidrieras. Al frente se encuentra el altar y bajo la ventanas laterales los sarcófagos de doña Concha y su primer marido, D. Manuel Valle. Los sarcófagos son de mármol y, en el frente, llevan cartelas con inscripción sostenidas por puttis. En la cartela de la mujer se puede leer: «LA EXCMA. SRA. DOÑA MARIA DE LA CONCEPCION HERES PALACIO MUÑIZ MIRANDA Y RODRIGUEZ DE SAN PEDRO. FALLECIO CRISTIANAMENTE EL 2 DE JUNIO DE 1943»; en la de su esposo, «EL EXCMO. SR. D. MANUEL VALLE FERNANDEZ FALLECIO EN PARIS EL 21 DE NOVIEMBRE DE 1896». Sobre los sarcófagos aparecen las estatuas yacentes de ambos esposos, labradas en mármol con la cara y las manos de marfil.
La cúpula, asentada sobre una gran cornisa, se decora con estucos; de ella pendía una gran lámpara de bronce.
Entre las columnas del pórtico aparece una escultura de pie, titulada La noche, obra de Juan Cristóbal, primera medalla nacional en 1922. Es un ángel modernista realizado en mármol que, en tímido contraposto, despliega sus alas al cielo.
FUENTE: Ayuntamiento de Grado.